Radio CRE

Las provincias costeras del país vivieron una jornada de simulacro de tsunami, en algunas hubo participación de la comunidad y en otras no tanto.

La alerta del ejercicio retumbó a las 11:06 de ayer en el balneario de Crucita (Portoviejo). Allí, a diferencia de otras veces, pocas personas subieron por su cuenta hacia el sector de La Loma, donde en ocasiones anteriores se hacía el ensayo de ubicarse en zonas seguras.

Principalmente padres de familia de establecimientos educativos llegaron a los planteles a acompañar a sus hijos para ubicarse en lugares seguros.

Xavier Santos, coordinador zonal 4 del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), indicó que en los cantones manabitas participaron 18 000 personas del ejercicio.

En Bahía de Caráquez, a más de las entidades públicas a la práctica se unieron adultos mayores que, con bastón en mano, siguieron las instrucciones de los brigadista

En las instalaciones del ECU911 de Samborondón, Alexandra Ocles, titular del SNGR, destacó que el simulacro sirve para evaluar las capacidades de las instancias del Gobierno Central y de los gobiernos autónomos descentralizados.

En esta ocasión la población de la Costa recibió un mensaje de texto con un link que contenía las rutas de evacuación.

En las seis provincias de la Costa y Galápagos intervinieron más de cien mil personas.

En Esmeraldas, alumnos, docentes y padres de familia de unidades educativas de Atacames caminaron un kilómetro, para ponerse a buen recaudo como parte del ejercicio. Las 37 alarmas de alerta del tsunami sonaron a las 11:13.

Nuria Montaño, madre de familia de la unidad educativa Estrella del Mar, esperó a su hijo para acompañarlo hasta el punto de encuentro del barrio Vista al Mar. Al igual que en Manabí se observó poca gente.

En Machala participaron unas 10 000 personas que evacuaron a 10 alojamientos temporales activos en esta provincia. En Santa Elena se unieron al ejercicio 29 000 personas, 5851 simularon afectación.

Investigaron comportamiento sísmico en zonas de la Costa

La Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco y el Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) desarrollaron en días pasados un encuentro entre científicos colombianos y ecuatorianos para analizar las fuentes, amenazas y riesgos de tsunami en el borde de ambos países.

Edwin Pinto, subdirector técnico del Inocar, sostuvo que se investigó el comportamiento de las zonas sísmicas para poder generar modelos y mapas de inundación allí, y mejorar las formas de evacuación en caso de presentarse un tsunami.

Indicó que el Inocar actualizó hace pocos meses mapas de inundación en zonas como Crucita, en Manabí; Salinas, Santa Elena y Atacames, en Esmeraldas. “(Los científicos) han podido verificar que los mapas han estado muy ajustados a lo que sería una inundación en caso de tsunamis. Estos mapas ya fueron entregados a las autoridades”, dijo Pinto.

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