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Madrid.- Francisco Javier Atienza Valverde, jugador del Zaragoza, el ex futbolista Iñigo López, del Deportivo La Coruña, entre otras siete personas han sido detenidas por una nueva fase de la “Operación Oikos” que investiga los arreglos de partidos de fútbol.

La “Operación Oikos” se inició en junio de 2018 por una denuncia presentada por el Comité de Competición de la Federación española de fútbol ante la Fiscalía Provincial de Huesca.

Se sospechó de amaño en un partido de Segunda División jugado entre el Huesca, ya ascendido a Primera, y el Nástic, en mayo de 2018, que se saldó con un 0-1.

Las casas de apuestas registraron un movimiento con cifras muy elevadas a escala mundial sobre el resultado combinado en el descanso y al final del partido. En mayo fueron detenidos los ex futbolistas Carlos Aranda y Raúl Bravo como presuntos “líderes” de la trama de amaño de partidos y encargados de captar jugadores a los que encomendar la misión de buscar tratos para “acordar” resultados.

La nueva fase que llevó a los arrestos practicados hoy podría estar relacionada con el partido Reus-Valladolid de la temporada 2016-17, que terminó 2-0.

Gracias a la victoria del Reus, Huesca llegó a la última jornada de Liga dependiendo de sí mismo para clasificarse a los “play off”, pero finalmente no logró el ascenso al ser eliminado por Getafe.

Zaragoza fue informado minutos antes del inicio de los entrenamientos del arresto de Valverde, que en la temporada 2013-14 jugó en el Huesca y expresó su “respaldo y confianza” en el zaguero.

Iñigo López, que ya fue detenido en mayo y salió en libertad bajo fianza de 75.000 euros, está acusado de actuar como “intermediario” con los presuntos cabecillas Aranda y Bravo y de buscar jugadores a los que corromper.

López fue apartado del plantel del Deportivo La Coruña en junio tras hacerse públicas declaraciones en las que admitía un “pacto” en el partido entre el Huesca y el Nástic de la temporada 2017-18.

También fueron detenidos hoy Agustín Lasaosa, ex presidente del Huesca que renunció al estallar el escándalo, y el anterior jefe de los servicios médicos, Juan Carlos Galindo.

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