Radio CRE

Varios grupos de personas que protestaban en contra de las medidas económicas del régimen de Lenin Moreno se concentraron en el sector de la av. 9 de Octubre y Lorenzo de Garaycoa, en el centro de Guayaquil.

“¡FMI, lárgate de aquí. FMI, lárgate de aquí!”, gritaban ante la mirada de policías y militares que formaban un cordón de seguridad.

“¿Qué es el FMI?”, preguntaba uno de los asistentes de esa concentración a uno de sus compañeros.

“Fondo Monetario Internacional. Lee el periódico”, le contestó otro. Unos segundos antes, parte de la multitud gritaba: “¡Prensa corrupta!”.

Varios de los asistentes se identificaron como miembros de iglesias evangélicas, otros, en cambio, no quisieron identificar el gremio al que pertenecen, aunque en carteles se detallaba que provenían de la Isla Trinitaria. Unos conocían la decisión del Gobierno de revisar el decreto 883 que liberó el subsidio de la gasolina y diésel, otros no.

“Venimos a defender al pueblo del paquetazo”, le dijo una mujer a un policía. El gendarme le indicó que la Policía está para controlar el orden, mientras los locales cercanos cerraban para evitar posibles daños.

La protesta subió de tono. El ruido de cornetas aplacaba las consignas de los manifestantes. Y en medio del bullicio se escucharon golpes de patadas en contra de las puertas metálicas de los negocios.

En ese momento de la manifestación, la Policía  dispersó a la multitud con gas lacrimógeno. Las personas corrieron para buscar aire fresco, mientras que los militares avanzaron para extender el perímetro de control.

A las 16:48 la ATM en Guayaquil cerró la circulación por la Avenida Francisco de Orellana en sentido norte-sur,  mientras la manifestación avanzaba hacia el Gobierno Zonal.  Locales y centros comerciales de la zona se encuentran cerrados, como medida de seguridad.

“Venimos a defender al pueblo del paquetazo”, le dijo una mujer a un policía. El gendarme le indicó que la Policía está para controlar el orden, mientras los locales cercanos cerraban para evitar posibles daños.

La protesta subió de tono. El ruido de cornetas aplacaba las consignas de los manifestantes. Y en medio del bullicio se escucharon golpes de patadas en contra de las puertas metálicas de los negocios.

En ese momento de la manifestación, la Policía  dispersó a la multitud con gas lacrimógeno. Las personas corrieron para buscar aire fresco, mientras que los militares avanzaron para extender el perímetro de control.

A las 16:48 la ATM en Guayaquil cerró la circulación por la Avenida Francisco de Orellana en sentido norte-sur,  mientras la manifestación avanzaba hacia el Gobierno Zonal.  Locales y centros comerciales de la zona se encuentran cerrados, como medida de seguridad.

Esta nota tiene 444 palabras