Radio CRE

Montecarlo.- El piloto de Fórmula Uno, Lewis Hamilton, comentó con mucha tristeza la partida del expiloto Niki Lauda manifestando que era su cómplice, luego de que el británico alcanzara la pole position del GP de Mónaco que se correra este fin de semana.

“Jamás lo olvidaré”, agregó el británico de Mercedes tras lograr la octoagésimo quinta pole de su carrera, con record de pista, al evocar emocionado a quien fue vicepresidente honorario de la escudería alemana hasta el día de su muerte.

“Fue Niki quien me convenció de venir a Mercedes y quien siempre me ayudaba a mejorar mi máquina”, completó el líder del campeonato y flamante vencedor del GP de España que irá por su tercera victoria en Mónaco.

Ganador en 2008 como piloto de McLaren-Mercedes y ocho años más tarde con su actual escudería, Hamilton parte como favorito a la victoria en un circuito callejero donde mover en punta resulta fundamental en función de la carrera.

El británico resultó inalcanzable y clavó los cronómetros en 1’10″166, superando por apenas 86 milésimas de segundo a su compañero de equipo finlandés Valtteri Bottas, el mejor “aliado” en una estrategia de equipo que también será clave mañana.

Será la cuarta primera fila consecutiva que compartirán los pilotos de Mercedes esta temporada, situación que se había registrado por última vez a fines de 2016, cuando cosecharon seis en fila entre Malasia y Abu Dhabi.

Un clima de moderada alegría se respiraba en el box de Mercedes, mezclado con la tristeza por la noticia del deceso de Lauda, a los 70 años, como consecuencia de las secuelas que le dejó aquel terrible accidente en Nürburgring, hace 43 años.

El austríaco fue una de las grandes leyendas de la historia en la máxima categoría y seguramente hubiera respondido con alguna ironía típica de su personalidad si hubiese compartido el paddock del equipo, como solía hacerlo y donde se lo extrañó.

“Siempre estará en nuestros corazones”, resumió Hamilton, quien el jueves había desertado de la conferencia de prensa habitual porque no estaba de ánimo para responder preguntas y prefirió realizar su duelo lejos de las miradas ajenas.

Hoy, sonrió sólo por momentos tras agradecer también “al público de Mónaco, que es mi casa. Esta es la carrera que todo piloto sueña con ganar desde niño”, reconoció el británico, según el cual Mercedes le brindó una máquina increíble.

“Todo salió a la perfección. Tuvimos una hermosa batalla con Valtteri, que mostró estar muy veloz durante todo el fin de semana. Gracias también al equipo, que me permitió realizar ese giro increíble”, agregó.

“Lograr la pole aquí significa mucho para mí. Hoy tuve que buscar muy la pole para lograrla, como nunca”, completó el británico tras sumar la segunda en esta temporada y tal vez la más querida por él.

Las otras dos coronas las logró en 1975 y 1977 (la de 1976 se le escapó por un punto el año de su accidente) con Ferrari, que también le rindió tributo hoy y que mañana apelará al espíritu de lucha que supo identificar a Lauda para intentar el milagro.

Esta nota tiene 503 palabras