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Cortesía El Universo

El sueco Ola Bini, acusado del delito de ataque a la integridad de sistemas Informáticos, se mantendrá internado en el Centro de Detención Provisional de El Inca, en Quito. Ese es el efecto práctico que dejó el voto de mayoría de los jueces Juana Pacheco (ponente) y Fabián Fabara con el que se rechazó este jueves el recurso de apelación a la prisión preventiva presentada por la defensa del extranjero. Solo la jueza Maritza Romero, mediante un voto salvado, decidió aceptar el pedido para defenderse en libertad.

Poco más de tres horas deliberó el Tribunal antes de salir a la sala número seis de la Corte Provincial de Pichincha para dar a conocer de manera oral la fundamentación de los votos. Poco antes, otras dos horas le tomó a los jueces escuchar los argumentos de las partes para sustentar la necesidad o no de que se cambie la medida cautelar.

Los abogados de Bini, José Charry y Carlos Soria, aseguraron que en estos 19 días de detención no conocen los cargos por los que debe él defenderse exactamente, cuándo sucedió el delito del que le acusan, dónde se dio y finalmente cuál fue el sistema atacado por el sueco.

Durante la audiencia le pedían al fiscal del caso, Édgar Chavez, que sustente la existencia del delito investigado, que aclare la autoría con la que acusa a Bini y argumente la necesidad de la prisión preventiva. Según ellos, la prisión preventiva no tuvo el sustento y originó una medida cautelar “desproporcionada”.

Chávez, en poco más de una hora, se limitó a repetir los elementos de convicción que explicó en la audiencia de formulación de cargos contra Bini dada entre la noche del 12 y madrugada del 13 de abril pasados. Insistió en que la prisión preventiva debía mantenerse para contar con la presencia de Bini en el proceso y evitar que interfiera en la investigación.

En el voto de mayoría leído por la jueza Pacheco se tomó en cuenta la amistad y conexión directa de Bini con el sueco Julian Assange, fundador de WikiLeaks, las supuestas amenazas que esa organización habría emitido contra el Gobierno ecuatoriano por la terminación del asilo de Assange en la Embajada de Ecuador en Londres.

Según el voto de mayoría, la prisión preventiva contra Bini debía permanecer debido a que existe un evidente peligro para la investigación por los conocimientos y experticias que tiene él en la utilización de medios electrónicos. “Al tener acceso a estas herramientas informáticas se genera un riesgo para el curso de la investigación”, se explicó.

Adicionalmente se indicó existe un peligro de fuga, pues Ola Bini tendría un movimiento continuo en su reporte migratorio.

Por su parte, Romero aclaró que ella aceptaba el recurso de apelación propuesto por la defensa del sueco porque han sido insuficientes los elementos de convicción presentados por la Fiscalía para pedir la prisión preventiva. Ella calificó como excesiva la medida cautelar de prisión preventiva, más aún cuando Bini, en la audiencia de formulación de cargos habría acreditado que tramitaba una visa en Ecuador y tenía otros documentos de arraigo.

Bina inmediatamente recibió la decisión de la mayoría del Tribunal, fue esposado y sacado de la sala para ser llevado al Centro de Detención Provisional de El Inca.

Soria dijo que como abogados de Ola Bini se sienten “avergonzados, humillados y completamente vulnerados” después de la decisión que ha tomado el Tribunal con un voto de mayoría. Destacó la valentía de la jueza Romero al haber, dijo, analizado lo que debía en esta audiencia.

“No tenemos palabras para explicar qué es lo que pasó en una deliberación de más de tres horas. Esta es una pelea más, pero todas estas irregularidades que han pasado y que han sido nuevamente aprobadas por un voto de mayoría en un Tribunal van a ser desechadas en las instancias posteriores”, aclaró Soria.

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