Radio CRE

Londres.- La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) se encuentra estudiando la posibilidad de que el Mundial a jugarse en Qatar en el 2022 tengo a 48 selecciones participantes pero todo va a depender de como se encuentren las relaciones políticas entre regiones.

La opción fue adelantada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, un mes atrás en Roma, tras lo cual la entidad desarrolló un estudio de 83 páginas en el que se consideran los pasos a seguir para concretar el proyecto.

El documento incluye las variables de carácter político, logístico y legal para poder jugar el Mundial 2022 con 48 equipos, lo cual ya está confirmado para la edición de 2026 a disputarse en Estados Unidos, México y Canadá.

Los países a considerarse como sede junto a Qatar son Bahrein, Kuwait, Omán, Arabia Saudita y Emiratos Arabes Unidos.

El problema, según figura en el documento, es que Qatar rompió en 2017 relaciones diplomáticas con Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos y Bahrein, por lo cual sólo Kuwait y Omán están actualmente en condiciones de aceptar el convite.

El problema con esta alternativa es que Kuwait y Omán no son limítrofes con Qatar, lo cual dificultaría el traslado de las selecciones.

Este escenario será evaluado el 14 y 15 de marzo en Miami, donde volverá a reunirse el Consejo de la FIFA, aunque la decisión se conocerá en junio.

“Es importante subrayar que este estudio de factibilidad se basa sólo en una investigación preliminar y no es exhaustiva”, advirtieron fuentes de la FIFA.

Las mismas fuentes recordaron que las obras de construcción o reestructuración de las instalaciones que eventualmente apoyarán a las de Qatar “deberían ser finalizadas doce meses antes del inicio del torneo para garantizar la máxima eficiencia”. Los estadios que albergarán en Qatar los partidos del Mundial serán ocho, aunque en caso de elevar los participantes a 48 selecciones se precisarán otros cuatro.

Frente a este escenario se conocieron los reparos legales relacionados a los derechos humanos, con planteos de Amnistía Internacional, ONG, sindicatos y grupos de futbolistas y aficionados.

Estas entidades le exigieron a Infantino confirmar que cada eventual país tomado en consideración para albergar el Mundial de 2022 deberá respetar los nuevos estándares sobre derechos humanos que se transmitió a la FIFA”.

“Al aumento de los países sede corresponderían evidentes riesgos por los derechos humanos”, explicó Stephen Cockburn, vicedirector del programa Temas globales de Amnistía.

“Especialmente en lo que está relacionado al posible macizo aprovechamiento de la mano de obra inmigrante para la construcción de los estadios y de otras infraestructuras para el Mundial: esto lanzaría una sombra sobre el mayor evento deportivo a nivel mundial”, completó Cockburn.

Esta nota tiene 456 palabras