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Portoviejo (Manabí).- Al pronunciar a la provincia de Esmeraldas en el ámbito deportivo, lo primero que sale de la mente es el fútbol. Pero no es precisamente esta disciplina la que le ha dado sendos triunfos al país a través de sus deportistas.

Un ejemplo de aquello es Andrés Roberto Montaño Arroyo, quien en la actualidad es nuestro máximo exponente de la lucha. Confiesa que quiso ser futbolista profesional, pero el destino tenía otro propósito para él.

“Como todo niño esmeraldeño siempre soñé con ser futbolista, no tuve la oportunidad de estar en un club grande. A nuestro barrio (El Arenal), se lo catalogó de peligroso y marginal, quizás por eso muchos no tuvimos la oportunidad de afianzarnos en el fútbol”, recordó Andrés.

Los callejones y las polvorientas calles del “Arenal” eran las canchas para los infantes que practicaban el rey de los deportes, sin embargo, en el mismo sector estaba otra opción: el coliseo de lucha.

Fue precisamente a los diez años, cuando Andrés decide junto a varios de sus amigos, practicar la lucha, retirándose a los pocos meses. Sin embargo, su amor por este deporte, lo hizo volver luego de tres años, alcanzando grandes logros para el país, entre ellos el campeonato Panamericano de Toronto 2015.

“Regresé a los 14 años para quedarme, hice de la lucha mi estilo de vida, nuestro barrio tuvo a importantes luchadores en mi época, como Marcelo Mina, ahora es entrenador de la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas; Marcos Girón, actual presidente de Federación Deportiva de Esmeraldas; Javier Solís, María Quilumba, ellos en su momento fueron figuras de la provincia y el país”, dijo el medallista dorado en los Juegos Suramericanos Cochabamba 2018.

A pesar de haber pasado varios años, Andrés recuerda que en su niñez participó por primera vez en un torneo escolar realizado en Cuenca, donde conquistó la medalla de bronce representando a Esmeraldas, mientras que su primera presea internacional, fue en el panamericano juvenil de Cuenca en el 2008.

Pero en el deporte los protagonistas no solo experimentan los triunfos, también está lo amargo de las derrotas. “Siempre recuerdo con desazón el combate que perdí para clasificar a los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 ante el cubano Gustavo Balart, eso hasta ahora me duele”, mencionó el múltiple campeón nacional, quien en el 2012 midió al mismo contendor isleño y lo venció.

Montaño hizo de Portoviejo la ciudad de su residencia desde hace once años. Hace pocos meses ya tiene su casa propia gracias al Gobierno Nacional y amigos del deporte. El deportista, especializado en la modalidad grecorromana, ha paseado su clase en torneos panamericanos, Gran Prix, mundiales y certámenes del ciclo olímpico, alcanzando los primeros lugares.

“Como todo deportista busco la medalla olímpica, la conquista más preciada. Los entrenamientos son muy exigentes, nos sacrificamos por darle al país triunfos. Hoy estamos respaldados por la Secretaría del Deporte, que entrega recursos para nuestra preparación a través del Plan de Alto Rendimiento, eso permite dedicarnos de lleno a esta actividad”, acotó el deportista esmeraldeño.

Andrés Montaño es padre de tres niños (Andrew, Leandro y Alondra), quienes son su mayor inspiración en un combate. Además, tiene entre sus pendientes, un sueño por cumplir. “No he terminado la secundaria, estuve hasta cuarto curso en el Colegio Luis Prado Viteri y estoy pensando en regresar a las aulas, quiero prepararme para ser entrenador de lucha, o dirigente deportivo, solo el tiempo será el que señale cual será mi futuro”, remarcó.

Ahora forma parte de una base de entrenamiento que se desarrolla desde el 23 de diciembre pasado en Portoviejo, con miras a varios certámenes internacionales, incluidos los Juegos Panamericanos Lima 2019, donde intentará revalidar su título, lo que le permitirá obtener un cupo para los Juegos Olímpicos Pekín 2020.

“Tengo un carácter fuerte, cuando hay injusticias expongo mis puntos de vista y eso me ha generado problemas, amo a la lucha, este deporte me ha dado mucho, quizás soy el portavoz de esa generación de luchadores que aún no está en la cima pero que tienen hambre de gloria”, sentenció Montaño, quien siente un profundo aprecio hacia el seleccionador de Ecuador, el cubano César Carracedo.

El deportista estará presente en el Campeonato Nacional Absoluto de Lucha, que arrancó hoy en Portoviejo.

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