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La Dirección de Turismo de la Prefectura del Guayas organizó un paseo por dos cantones para personas de la Tercera Edad.

Como parte de un programa inclusivo de la Prefectura del Guayas y su Dirección de Turismo, un grupo de 40 adultos mayores del suburbio de Guayaquil participó de un recorrido guiado por algunos de los atractivos turísticos de la Ruta de la Fe.

En medio de la alegría y el entusiasmo, el grupo partió desde el sector de la 26 y la I. Una primera parada sirvió para disfrutar de un desayuno en el Sabrosito, tras lo cual se dirigieron hasta el Santuario del Cristo del Consuelo, en las calles Lizardo García y la A, levantado en 1954 sobre el pantano, a orillas del estero Salado, y que es punto de partida y llegada de una de las más grandes procesiones de Viernes Santo en Latinoamérica.

Allí fueron recibidos por Ángel Villamizar, rector de la iglesia, y Alfonso Reyes, párroco, quienes les explicaron la historia tanto del Cristo como de la edificación del templo, y luego los dirigieron en un breve recorrido que incluyó estar muy cerca de la milagrosa imagen detrás del altar, así como admirar la capilla donde se adora al Santísimo.

Tras recibir la bendición, el grupo se dirigió al sector suburbano del Cisne II, en la Octava y la CH, lugar en el que se levanta el monumento al Cristo del Consuelo, escultura hecha de bronce, piedra y acero, de 15 metros de alto por 15 de ancho, cuyo peso es de 17 toneladas. El padre Alfonso Reyes contó aspectos de su construcción y el significado de la imagen.

La siguiente parada fue el cantón Durán. Allí el grupo de la Tercera Edad llegó hasta las instalaciones del Ferrocarril. En el lugar fueron recibidos por funcionarios y un grupo de guías les dio una explicación de la historia del tren en el Ecuador así como participaron de un recorrido.

“Como ha cambiado esto. Cuando era adolescente varias veces vine desde Riobamba con mi papá en el tren y cruzábamos a Guayaquil en la gabarra”, contó nostálgica Ángela, chimboracense de 64 años.

Además, los visitantes pudieron adquirir recuerdos en las tiendas ubicadas junto a la estación, donde artesanos ofrecen sus productos a los turistas. Luego de la foto oficial junto a la palabra Ecuador en el malecón y de observar una vieja locomotora reliquia, fueron al almuerzo previo a retornar a sus hogares en Guayaquil.

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