Radio CRE
Lima –

El Gobierno de Uruguay negó una solicitud de asilo del expresidente peruano Alan García, quien es investigado por presuntamente haber recibido sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, dijo el lunes el canciller peruano, Néstor Popolizio.

El canciller afirmó que la información le fue proporcionada por las autoridades de ese país y que el exmandatario García ya abandonó la residencia del embajador de Uruguay en Lima.

“Ellos habían hecho una evaluación jurídica de todos los aspectos y donde llegaban a la conclusión que no hay persecución política” en Perú, dijo Popolizio a la radioemisora local RPP.

Rechazo uruguayo

Al negarle la solicitud de asilo, el presidente uruguayo Tabaré Vázquez dijo que no había pruebas que respaldaran la demanda de García de que estaba siendo perseguido políticamente.

“No concedemos el asilo político al señor Alan García”, dijo el presidente uruguayo. “Entre otras cosas por los elementos jurídicos mencionados y también porque en Perú funcionan autónomamente y libremente los tres poderes del Estado y especialmente el Poder Judicial, que está llevando adelante las investigaciones sobre eventuales delitos económicos del expresidente”.

Vázquez agregó que se estudiaron más de mil hojas sobre el caso que presentó el gobierno del Perú, más lo presentado por García y su abogado.

Perú negó de forma tajante las acusaciones de García sobre persecución política y el viernes el gobierno recibió el respaldo del embajador de Estados Unidos en Lima, Krishna R. Urs, quien comentó que estaba “convencido de la independencia de los poderes aquí (Perú)”.

Investigación judicial

El 17 de octubre un juez anticorrupción ordenó a García permanecer 18 meses en el país luego de que la fiscalía decidió ampliar su investigación por los supuestos delitos de lavado de activos y colusión agravada.

La fiscalía afirma que el expresidente recibió 100.000 dólares de dinero sucio de Odebrecht, maquillados bajo la apariencia de pagos por una conferencia en Sao Paulo que García realizó en 2012.

García es investigado por la construcción de la primera ruta del metro de Lima culminada en su segundo gobierno (2006-2011), una obra que había empezado en su primer gobierno (1985-1990) y que está plagada de sospechas de corrupción.

Las investigaciones preliminares por presunta corrupción de Odebrecht en Perú también han llevado a prisión a la poderosa líder de la oposición Keiko Fujimori junto a sus principales asesores.

En 1992 García solicitó otro asilo que fue aceptado e ingresó a la embajada de Colombia en Lima. Retornó a Perú en 2001 cuando los delitos de corrupción por los que se lo investigaban habían prescrito.

 

Esta nota tiene 434 palabras