Amparo Gómez solicitó a la Fiscalía ser testigo protegido dentro del caso de lavado de activos, vinculado a Odebrecht, que se sigue contra su exesposo Ricardo Rivera, tío del exvicepresidente Jorge Glas.

Daniel Frías, defensa de Gómez, manifestó ayer que su clienta ha decidido aportar con un sinnúmero de documentos dentro de este caso para que la Físcalía, de considerar la información valiosa, atienda su petición para no verse involucrada en ninguno de los actos en que participó Rivera.

Según Frías, su cliente no compareció antes porque en el gobierno de Rafael Correa fue amenazada para que no hablara e incluso, dijo, ella sufrió grave acoso psicológico con secuelas hasta la actualidad.

Añadió que al ver que en estos momentos hay seguridad jurídica, Gómez toma la opción de declarar porque producto de este matrimonio “participó de manera activa en las empresas de Rivera y muchas transacciones ella sabe que son un problema legal”.

Frías comentó que Gómez conoce y hay documentación de los negocios “que han sido siempre con Glas desde la presidencia de la República con Rivera”. Dijo que el tipo de negocios, montos, transacciones, nombres y actividad de la empresa, entre otros, serán parte del aporte dentro de la investigación fiscal, por lo que prefiere no dar detalles.

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