Guayaquil.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda contar con un 2% o 5% de donantes de sangre al año, y en el Ecuador ese porcentaje es cubierto con las donaciones que recibe la Cruz Roja, la Junta de Beneficencia, el Seguro Social y los hospitales privados.

La gestora comunitaria del Municipio de Guayaquil, Cynthia Viteri, se reunió con personal de la Cruz Roja del Guayas, para conocer la importancia de las donaciones voluntarias de sangre y las actividades que realiza la institución en pro de los jóvenes.

Carlos Burneo, secretario general de la Cruz Roja, señaló que la donación voluntaria de sangre es importante porque “la demanda de pintas de sangre aumenta, por las mejoras en el sistema de salud, donde cada día se atiende un mayor número de traumas (accidentes de tránsito y violencia civil) además de operaciones más complejas como trasplantes”.

Con la campaña que se realizará el próximo 4 de agosto, en el Malecón 2000, “se espera lograr la donación de 600 pintas de sangre, lo cual significa 1200 productos sanguíneos, de los cuales se despachan 300 productos diarios, es decir que en cuatro días se acaba la sangre recolectada” enfatizó Burneo.

Con este antecedente, Burneo presentó la propuesta de realizar una colecta en los departamentos municipales definiendo una cuenta de beneficios para los trabajadores. “Por cada número de pintas de sangre que donen, pueden obtener un número de productos sin costo para ellos o sus familiares”.

Otros proyectos son: Contar con donantes voluntarios en juntas cantonales del Guayas, para mantener abastecido el Banco de Sangre de la Cruz Roja del Guayas, y la construcción de un “Hemocentro” para Guayas, y la Costa Centro – Sur, porque el único existente en el país, se encuentra ubicado en Quito.

Ante esta información y propuesta, la Gestora Comunitaria, indicó que se debe trabajar de la mano para hacer conciencia en la comunidad sobre la importancia de donar y que no existen mayores limitantes que nuestra voluntad.

Por su parte, Hilda Acosta, gerente de Áreas Esenciales de la Cruz Roja, manifestó que la Institución trabaja en proyectos con jóvenes, entre ellos la creación de clubes juveniles en prevención del VIH y las enfermedades de transmisión sexual, y drogas.

Indicó que se han conformado brigadas barriales comunitarias, priorizando las zonas donde existen Centro de Atención Municipal Integral (CAMI) porque cuentan con la infraestructura necesaria y si bien es cierto que en esos lugares ya se desarrollan actividades, las mismas no son constantes, dejando un tiempo libre a los jóvenes, donde son vulnerables a los problemas con drogas.

Acotó que es necesario fortalecer estas brigadas con la colaboración del Municipio, porque son varios los espacios donde se pueden desarrollar actividades para que los jóvenes no sean víctimas de las drogas. “Hay espacio físico, pero escaso espacio de participación de los jóvenes, no hay espacios de actividades para los jóvenes y son presa fácil de las drogas”.

Viteri, señaló estar de acuerdo con Acosta, y recordó que se lleva adelante las brigadas médicas del programa “Por un futuro sin drogas”, donde se entrega de forma gratuita una primera dosis de medicamentos de acuerdo al problema de drogas que tenga el joven. La segunda y tercera dosis la reciben en un consultorio particular también de manera gratuita.

Una vez que se define que están libres de drogas pasan a la siguiente fase que es la reinserción donde se los encamina a los grupos que sean necesarios para ayudarlos a reingresar a la sociedad.

De igual manera enfatizó que se construirá el primer Centro de rehabilitación para personas con problemas de drogas, donde habrá espacios para charlas, ejercicios, atención médica integral, comedores, y demás.

Finalmente se acordó revisar las propuestas y capacitar a los 50 jóvenes que se encuentran libre de drogas luego de haber participado en las brigadas “Por un futuro sin drogas”, para que ellos reciban preparación como voluntarios y colaboren en la campaña de Donación Voluntaria de Sangre, organizada por la Cruz Roja.

Esta nota tiene 693 palabras