Moscú.- Los cuatro individuos que lograron evadir a los guardias privados durante la final del Mundial de Rusia 2018 entre la selecciones de Francia y Croacia han sido condenados quince días de prisión.

Los invasores, que forman parte del grupo punk “Pussy Riot” e ingresaron al campo disfrazados como agentes de policía, recibieron además la prohibición a ingresar a estadios para eventos deportivos durante los próximos tres años.

La condena fue anunciada por un tribunal de Moscú por las dos causas contra los cuatro invasores por “violación de las reglas de comportamiento del público durante eventos deportivos” y “uso ilegal de uniformes de policía”.

Un representante del grupo informó que los invasores, tres muchachas y un joven, ingresaron al estadio Luzhniki con entradas regulares de la Copa del Mundo.

La protesta obligó al árbitro argentino Néstor Pitana a suspender por apenas un par de minutos las acciones a poco de iniciado el segundo tiempo del partido.

La acción fue reivindicada en su cuenta de Facebook por el grupo ruso punk feminista “Pussy Riot”, muy crítico hacia la gestión del presidente Vladimir Putin y que protestó así por la persecución política de la que afirma ser víctima en Rusia.

El grupo reclama por la liberación de todos los prisioneros políticos, que paren los arrestos ilegales durante las manifestaciones para permitir una sana competencia política y que dejen de armarse causas penales contra los opositores.

La acción bautizada “el gendarme celestial” apunta al comportamiento de las fuerzas de seguridad, magnánimas y permisivas durante el Mundial, pero brutales y tiránicas cuando no hay testigos, según afirman.

“El Mundial nos recordó al gendarme celestial de la bellísima Rusia del futuro, mientras a diario el gendarme terrenal entra en juego violando las normas y destruyendo nuestro mundo”, afirman las “Pussy Riot” en su nota.

Esta nota tiene 295 palabras