Sochi.- Luego de la eliminación de la selección brasileña de fútbol del Mundial de Rusia se comienza a analizar la permanencia del técnico Tite al frente de la escuadra auriverde, pero si el entrenador quiere quedarse en el cargo tendrá muy buena cantidad de jugadores para trabajar con miras a Copa América del próximo año.

Bélgica se impuso 2-1 el viernes en un emocionante partido en el que mostró solidez y eficacia en el primer tiempo pero fue acorralada por los pentacampeones del mundo en la segunda parte.

El elenco europeo tenía ventaja de dos goles tras el descanso, pero se metió muy atrás y permitió que Brasil reviviera. Renato Augusto descontó cerca del final y el arquero Thibaut Courtois terminó salvando a su equipo con varias grandes atajadas.

Tite, cuya acostumbrada calma apenas enmascaró su “amargura” tras la derrota, dijo que era demasiado pronto para tomar una decisión sobre su futuro. “No voy a decir absolutamente nada”, sostuvo en rueda de prensa. “Este es un momento emocional”.

Tite ha demostrado tranquilidad y mano firme en este Mundial, cimentando la imagen que construyó en los meses previos a la competencia al convertir a Brasil en un serio candidato al título, algo que antes de su llegada parecía impensado ya que el equipo deambulaba sin rumbo y mostraba un nivel de juego bajísimo.

Mientras la mayoría de entrenadores y jugadores recurren a los mismos clichés de siempre, Tite se ha tomado el tiempo para sonreír, bromear y, lo que es más importante, explicar sus conceptos e ideas en las ruedas de prensa en Rusia.

Y aunque gran parte de su discurso puede sonar como un manual de autoayuda, su franqueza le ha hecho ganarse a los hinchas y a la prensa.

Además, las actuaciones de su equipo, que siempre busca jugar un fútbol de ataque, pueden abrirle puertas y convertirlo en un objeto de deseo para muchos clubes en todo el mundo.

La primera pregunta es si Tite permanecerá en su puesto. Si decide quedarse, no tendrá que reconstruir totalmente a Brasil porque varios miembros de su equipo son lo suficientemente jóvenes como para llegar al Mundial de Qatar en 2022.

Neymar, Phillipe Coutinho, Roberto Firmino y Casemiro solo tienen 26 años y Douglas Costa, el extremo que le cambió la cara al equipo cuando entró ante Bélgica, es un año mayor.

El delantero Gabriel Jesús tiene 21 años y Marquinhos, el defensor que perdió su lugar en el equipo tras ser un baluarte de la zaga en buena parte de la eliminatoria sudamericana, tiene 24 años.

Además, Brasil es una cantera inagotable de talento nuevo. El mediocampista Arthur, de 21 años, acaba de firmar para el Barcelona. Luan, su compañero en Gremio, fue elegido como en mejor jugador de la Copa Libertadores que el equipo brasileño conquistó el año pasado.

Y dos de los talentos más sensacionales de Brasil todavía no cumplen 18 años.

Vinicius Junior fue contratado por el Real Madrid el año pasado, y según reportes de prensa, el elenco blanco había pagado unos 50 millones de dólares por su ficha. Por su parte Rodrigo, el nuevo fenómeno del Santos, seguramente estará jugando en Europa pronto.

Por todo esto, si Tite decide quedarse, pueda mirar con esperanzas un futuro proceso de cara al próximo Mundial.

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