Londres.-  Los elogios llueven de todas partes para el delantero inglés, Harry Kane, y no solo desde que se ha convertido en el goleador de la selección inglesa, sino desde hace mucho tiempo atrás con sus buenas actuaciones en el Tottenham Hotspur en la que la casaca 10 está definida solo para su uso.

 Esta semana, el ex internacional inglés Jamie Redknapp se refirió al delantero como “nuestro Messi, nuestro Ronaldo”, sin embargo a pesar de todos los prestigiosos halagos que recibe el jugador jamás pierde la humildad y eso se nota al mantener una conversación con el ya que el jugador es muy introvertido y modesto para referirse de sí mismo.

Es notorio que al delantero ingles le gustaría seguir los pasos goleadores de grandes estrellas como Eusebio, Ronaldo o el histórico Gary Lineker, pero el delantero siempre asegura que más importante que los logros individuales son los colectivos.

Las fases finales son diferentes a las de grupos en cuanto a lo táctico puesto que nadie quiere empatar, por eso el partido de este martes en el que la selección inglesa se enfrenta a los cafeteros de James y Compañía se perfila como un partido ofensivo asi que Kane, confía en que le resulte favorable.

“Espero que seamos nosotros quienes creemos el mayor número de oportunidades, aunque es cierto que la selección colombiana cuenta con grandes jugadores de ataque como [Radamel] Falcao y James [Rodríguez]”, concede. “Sabemos que va a ser difícil, pero hasta ahora lo hemos hecho muy bien en el aspecto ofensivo”, asegura.

Cuando se le dice que desde 1990, Inglaterra solo ha ganado dos partidos en rondas eliminatorias de Copas Mundiales de la FIFA (contra Dinamarca en 2002 y frente a Ecuador en 2006), él dice que eso no es impedimento para romper aquellas malas reseñas el martes.

“Ese es el objetivo. Tanto nosotros como la afición sabemos que Inglaterra no lo ha hecho bien en los últimos tiempos, así que lo que queremos es que esta tendencia cambie”, asegura.

“Hemos trabajado un poco al respecto, pero es difícil entrenar los penales”, explica. “A una tanda llegas cansado porque vienes de jugar 120 minutos, así que se trata de algo totalmente diferente tanto en lo mental como en lo físico. A mí me gusta tener una rutina que luego aplico en los partidos, pero no ocurre lo mismo con todos los jugadores. Algunos esperan a que el portero se lance y hacen la carrera hacia la pelota lentamente, mientras que otros eligen un lado y chutan casi sin pensárselo. En mi caso se trata de una cuestión de rutina”, concluyo.

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