Radio CRE

El trabajo coordinado de la Prefectura, la Gobernación del Guayas, MIES y el Ministerio de Salud permite atención inmediata a damnificados

Frente al panorama desolador de la destrucción causada por un incendio, la tarde del pasado martes 5 de junio, habitantes de Trinidad de Dios, en Monte Sinaí, intentaban reponerse a la tragedia, la mañana de este miércoles 6. En medio del dolor que aún los embargaba, el prefecto Jimmy Jairala los visitó para solidarizarse con ellos y anunciarles la entrega de cinco viviendas de Hogar de Cristo y una tienda solidaria, que les permita a todos ellos rehacer sus vidas.

Jairala llegó cuando empezaba a clarear y el cuadro que observó era dramático. Con él también estaba el gobernador José Francisco Cevallos, y funcionarios del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) y de la Prefectura. Una única casa de cemento permanecía en pie junto a los escombros de cinco viviendas de caña en las que habitaban alrededor de 20 personas. A pocos metros de allí, en la calle, estaba un tanque de gas que fue el que reventó, causó el flagelo y se cobró la vida de una pequeña de cuatro años a quienes sus vecinos recuerdan como una nena tranquila.

Gloria Barrios Solís, de 33 años, llegó hace tres al sector de Trinidad de Dios. Ella es la propietaria de la casa de cemento, donde funcionaba una tienda que le ayudaba a mantener a sus dos niños: Jeremías, de 2 años, y Kevin, de 5. “Me siento devastada. Se quemó todo. No tenemos donde dormir y perdí todo mi esfuerzo”.

Pero la tristeza se convirtió en esperanza. Jairala dispuso que el programa Tienda Solidaria rehabilite el local de la joven madre y se la provea de los productos en el menor tiempo posible, para que pueda contar con su local que se convertirá en el número 46 en toda la provincia. “Me siento contenta por la ayuda que nos ofreció”, dijo Gloria, mientras sostenía en sus brazos al menor de sus vástagos.

Cristopher Quintero Ortiz, de 20 años, lleva viviendo apenas seis meses en Trinidad de Dios. Y la tarde del martes vivió la peor hora de su vida, desde el momento en que en la empacadora donde trabaja le avisaron del incendio hasta que pudo llegar a su casa. “Fue una hora interminable. Yo pensé que la bebe se había quemado, pero no fue así, gracias a Dios”. Su mayor preocupación era la pequeña Keilyn, su niña de apenas 11 días de nacida que la mañana de este miércoles permanecía calma en los brazos de su abuela, envuelta en una piyama rosada.

Aunque aún intentaba reponerse del susto, Cristopher dijo sentirse bien por la ayuda que le ofreció el prefecto Jairala. “Es una ayuda, gracias a Dios”.

Tras la visita que hizo a la comunidad, Jairala destacó el trabajo conjunto de la Corporación Provincial con la Gobernación del Guayas, el MIES y el Ministerio de Salud, para asistir a las familias damnificadas. “Como Prefectura, nos hemos comprometido a la remoción de escombros y la instalación de cinco casas de Hogar de Cristo (se espera completar la tarea en dos días); y, revisamos con el gobernador Cevallos la necesidad de que el Ministerio de Inclusión y la Prefectura trabajemos en la tienda solidaria, un programa que es nuestro pero que lo podemos hacer en conjunto”.

“Todo lo que podamos hacer en equipo funciona mejor –agregó el prefecto guayasense-. En pocos minutos hemos logrado resolver algunas cosas en este sitio donde no hay servicios básicos, no hay agua potable y no está legalizado”.

Cevallos también resaltó el trabajo en equipo. “Quiero ponderar y agradecer porque ante la llamada realizada ayer (martes) el prefecto Jairala se hizo presente hoy”. Hasta que se complete la remoción de escombros y la instalación de las nuevas casas, las instituciones gubernamentales acompañarán a las familias. “Quiero ratificar nuestro agradecimiento y la invitación a seguir trabajando en equipo, como debe de ser, para ser más eficientes y atender a la ciudadanía con mayor agilidad”, agregó el gobernador.

Esta nota tiene 695 palabras