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Cortesía Diario El Universo

El pasado miércoles 28 de marzo se cumplieron 43 años de la inauguración de la estatua de la Virgen de El Panecillo, en Quito cuya construcción empezó el 4 de abril de 1955.

El escultor de la obra, que tiene 7.400 piezas, fue el español Agustín de la Herrán Matorras, quien se basó en la Virgen de 30 centímetros realizada por el quiteño Bernardo de Legarda, en el siglo XVIII, la cual fue considerada la obra cumbre de la Escuela Quiteña durante la Colonia.

La imagen original, de unos 30 centímetros, se encuentra en el altar mayor de la iglesia de San Francisco.

El padre cuencano Julio Matovelle, fundador de los misioneros oblatos en el Ecuador, propuso la construcción en 1892. La estatua es la mayor obra hecha en aluminio del mundo, con 124.000 kilogramos de este material.

La Virgen de Quito tiene una altura de 42,5 metros, incluida la base de cuatro niveles, la cual fue construida con hormigón y con un revestimiento de piedra volcánica.

Su iconografía se basa en la Virgen del Apocalipsis, que habla de una mujer sometiendo al pecado, representado en una serpiente. Se trata de una imagen inédita llamada Inmaculada Legardiana, mejor conocida como la Virgen de Quito.

La elevación natural de El Panecillo fue bautizada así por su parecido con un pequeño pan, se erige en medio de la capital.

El montículo recibió su calificativo de los conquistadores españoles, pero se cree que su nombre auténtico es Shungoloma, que en quichua significa loma del corazón, señala el portal forosdelavirgen.org.

Hace más de un siglo comienza la historia de este monumento enclavado en un cerro que el mundo preincásico lo había dedicado al dios Sol.

Al cumplirse los 400 años de evangelización en América, la República del Ecuador fue consagrada al Corazón Inmaculado de María.

El 6 de agosto de 1955, un decreto legislativo dispuso erigir una estatua a la madre de Cristo para lo que se destinaron 10.000 sucres para “los gastos de adquisición en Europa y la colocación de la estatua”.

El Municipio donó el terreno con el compromiso de que la estatua fuera construida en el plazo de 30 años.

Después de un largo proceso de licitación, en 1955 comenzó su construcción. Se inauguró recién el 28 de marzo de 1975, durante la alcaldía de Sixto Durán-Ballén.

Es por ello que además de los nombres de Virgen de Quito o Virgen de Legarda (por el escultor de la obra original), esta estatua también es llamada Virgen del Apocalipsis.

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