Dublín.- Dinamarca de la mano con el volante ofensivo, Christian Eriksen ya compraron su boleto para estar presente en el Mundial a jugarse en Rusia 2018, luego de derrotar a Irlanda en el Aviva Stadium por 5 goles a 1.

El sueño mundialista empezó con buen pie gracias a la cantada de Schmeichel, que permitió que anotara Duffy de cabeza. Pocos presagiaban la que se le iba a venir encima a los locales.

El gol espoleó a los daneses. De la mano de su tridente en la mediapunta (Sisto-Eriksen-Poulsen), los de Hareide pronto se hicieron con el dominio del partido… y del marcador.

El primer tanto, en el 26′, fue obra de Christie en propia puerta, con muy mala fortuna. Un suave disparo a portería de Andreas Christensen lo metió en su propia meta el defensor. Ese tanto abrió la caja de Pandora y desató a Eriksen, algo desaparecido hasta ese momento.

El futbolista del Tottenham es un jugador superlativo con su equipo. Pero con su selección adquiere un nivel de talla mundial. En el Aviva paseó su excelsa zurda hasta en tres ocasiones.

En el 1-2, Eriksen aprovechó una carrera de Poulsen por banda derecha que centró. El ’10’ la recogió en la frontal del área y la clavó en la mismísima escuadra. Golazo.

Tras el descanso, Eriksen continuó su recital y anotó su segundo tanto de la noche, con la zurda, desde fuera del área. Con una clase que pareció una asistencia a la red. Golazo.

Aún quedaba sitio para un tanto suyo más. Este fue regalo de Ward, que despejó mal un balón y lo dejó muerto en el área. Ahí, como no, apareció el del Tottenham para marcar su hat-trick.

La fiesta danesa fue completa con el penalti anotado por Nicklas Bendtner, el jugador fetiche de los nórdicos. Manita en Irlanda y Eriksen y los suyos ponen rumbo al Mundial.





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