Ciudad del Vaticano (CRE.).-El encuentro del Papa Francisco con ocho cardenales que se celebrará del 1 al 3 de octubre no se ocupará solo de revisar la situación de la Curia Romana, sino que abordará la cuestión de la nulidad matrimonial y la situación de los divorciados que se han acercado a la Iglesia.

El tema fue anticipado por el propio Pontífice durante el encuentro que hoy mantuvo con los sacerdotes de la Diócesis de Roma en la Basílica de San Gionvanni en Laterano, de Roma. El tema de la nulidad del matrimonio y la “bienvenida” a la Iglesia de las parejas de divorciados o que conviven sin estar casados, serán temas del próximo Sínodo de Obispos.

La cuestión de las situaciones “específicas” familiares, como los matrimonios fallidos y los segundos matrimonios, se están convirtiendo en uno de los temas preferentes en la agenda del Papa Francisco. Durante la reunión de hoy, la cuestión familiar y el modo de encarar la realidad ocupó alrededor de dos horas y media, entre la exposición del pontífice, las preguntas y las respuestas.

El Papa recordó que la cuestión de los matrimonios entre divorciados era un problema heredado por su antecesor Benedicto XVI y afirmó que “el problema no se puede reducir a si pueden tomar la comunión o no, ya que si se pone el debate en esos términos, no se entiende lo que es el problema real”. Francisco ha reiterado que se trata de “un problema grave” y que existe “la responsabilidad de la Iglesia hacia las familias que viven esta situación”. “La Iglesia en este momento tiene que hacer algo para resolver los problemas de la nulidad matrimonial”, afirmó Francisco durante el encuentro con los sacerdotes romanos. “El Papa ha hecho saber que hay propuestas, estudios e investigaciones en curso. Y el tema ya se ha mencionado durante el vuelo desde Río de Janeiro” hacia Roma, durante su entrevista con el periodismo, señalaron voceros del Vaticano.

Francisco hablará nuevamente del tema con el grupo de los ocho cardenales con que se reunirá a principios de octubre en el Vaticano. También, el Papa anticipó que el tema será discutido en el próximo Sínodo de los Obispos pues estará incluido en el “informe antropológico” sobre el Evangelio en la persona y la familia. Al responder a las preguntas de los sacerdotes, el Papa también recomendó que las parroquias deben ser siempre “abiertas y acogedoras”, mientras que es importante buscar “formas nuevas y adecuadas para las personas a las que se dirige” el mensaje pastoral. “Cálida bienvenida” fue una reflexión con la que el Papa insistió en varias oportunidades y que “los fieles deben sentirse como en casa”, subrayó. “Una bienvenida que debe aplicarse también a las parejas de hecho, ante quienes, sin embargo, será ejercida en la verdad”, propuso Francisco.

Fuente:El Comercio / CRE Satelital

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