Radio CRE

Varginha (CRE).- El Pontifice visitó el asentamiento de Varginha, una zona duramente golpeada por la marginalidad y la pobreza. Llamó a cultivar la “cultura de la solidaridad” y pidió que “no se apague la esperanza, la realidad se puede cambiar”. “El papa está con ustedes”, le dijo a miles de fieles.

El papa Francisco pidió este jueves a los jóvenes no dejar de luchar por un mundo mejor, a pesar del mal y la corrupción existentes: “No pierdan la confianza, no dejen que se apague la esperanza, la realidad puede cambiar”, dijo.

“Los jóvenes tienen una sensibilidad especial frente a la injusticia. No se cansen de trabajar por un mundo más justo y más solidario, no hay que permanecer indiferente a las desigualdades que existen”, pidió Francisco en el barrio de Varginha del complejo de favelas Manguinhos, en Río de Janeiro, donde fue recibido por los habitantes de ese asentamiento situado en el norte de la ciudad brasileña.

“No es la cultura de individualismo que regula nuestra sociedad la construye un mundo más equitativo, sino la cultura de la solidaridad. No dejemos entrar en nuestro corazón la cultura de lo descartable, porque somos hermanos y ninguno es descartable”, expresó Francisco ante la multitud.

El Sumo Pontífice llegó a Varginha a bordo del papamóvil portando unas guirnaldas en su cuello. Desde allí saludó a la gente y principalmente besó y bendijo a niños en el trayecto rumbo a la favela.

Bergoglio, se disponía a dirigirse a la parroquia de San Jerónimo Emiliano, con capacidad para unos 150 fieles, que fue visitada por la beata Teresa de Calcuta en 1972 y es la más pequeña de las tres que hay en el complejo de favelas.

La pequeña favela, también conocida como la “Franja de Gaza carioca”, es la menos peligrosa de la zona, cuyo control retomó la policía brasileña después de expulsar a narcotraficantes en el marco de un plan de “pacificación”, de cara al Mundial de Fútbol 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

Más temprano, Francisco recibió las llaves simbólicas de Río de Janeiro y realizó una bendición en castellano en la comuna de esa ciudad brasileña.

El Sumo Pontífice fue recibido por el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, quien le entregó las llaves hechas de plata.

Además, al Papa le obsequiaron remeras de fútbol de equipos locales y saludó a diversos deportistas que estaban en la sede municipal.

Fuente: Info News

Esta nota tiene 1632 palabras