QUITO (CRE.) .-Blasco Peñaherrera fue enfático y directo en su declaración de esta mañana, como representante de la Federación de Cámaras de Comercio de Ecuador. Habló sobre las posibles consecuencias en el área laboral del sector productivo por la pérdida de este beneficio arancelario.

Peñaherrera dijo que 100 mil empleos directos e indirectos están en riesgo.

En los últimos meses, la embajadora de Ecuador en Estados Unidos, Nathaly Celly, impulsó una campaña para incluir en en el sistema general de preferencias.

Roberto Aspiazu, presidente ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano, está preocupado. Espera que la decisión del gobierno no afecte la inclusión de esos productos a ese sistema de preferencias.

En cuanto a la ayuda del gobierno para asumir los casi 24 millones que se ahorraban en aranceles, Peñaherrera afirma que un subsidio no es conveniente. “La Organización Mundial de Comercio no permite que los aranceles de los productos paguen un subsidio”.

Ecuador era el único país con el beneficio del Atpdea. Colombia y Perú ya no forman parte de este beneficio porque cuentan con un tratado de libre comercio.





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