QUITO (CRE.).-La decisión del Régimen de renunciar a la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (Atpdea, por sus siglas en inglés), echó abajo el trabajo conjunto del sector privado y la Embajada de Ecuador en EE.UU. que buscaban su renovación.

Aunque esta posibilidad era mínima, el Régimen tenía un plan B, que consistía en incluir tres productos sensibles de exportación del Ecuador (rosas, brócoli y alcachofas) dentro del Sistema General de Preferencias (SGP), un programa que también ofrece Estados Unidos para que productos de países en desarrollo ingreses al mercado estadounidense con beneficios arancelarios.

La Atpdea es una normativa unilateral de EE.UU. que entró en vigencia desde 1992 y ofrecía a 6 300 productos de los países andinos el ingreso al mercado estadounidense sin pagar aranceles, a cambio de que las naciones hagan esfuerzos para erradicar las drogas. Por medio de este sistema, 835 productos ecuatorianos se exportaron bajo este esquema en los últimos, de un total de 1 843 que vende a EE.UU.

Esto representó en el 2012 un monto de USD 547 millones, según datos de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexport). Es decir, el 23% de las exportaciones no petroleras destinadas a ese país. Desde el 2006, el Gobierno ha gestionado la renovación de la Atpdea, que ha sido concedida en períodos de entre seis meses hasta dos años. La última prórroga vencerá el próximo 31 de julio.

Desde mediados del año pasado, el sector privado y la Embajada de Ecuador en EE.UU. llevaron a cabo una serie de reuniones con empresas estadounidenses que importan productos desde Ecuador y autoridades de ese país para lograr una nueva renovación. En medio de este cabildeo se presentó el caso Snowden, que derivó en el pedido de dos senadores de EE.UU. para que no se renovara la Atpdea para el Ecuador en caso de otorgarse el asilo.

En este escenario y a poco más de un mes de que venzan las preferencias, el secretario de Comunicación, Fernando Alvarado, dijo ayer que el Gobierno ecuatoriano ha renunciado “de manera irrevocable” a la Atpdea ante un posible chantaje por el caso Snowden. Esto cayó como un balde de agua fría a los empresarios beneficiados por el sistema de preferencias, no solo porque era inminente la no renovación de la Atpdea, sino porque puso en peligro el plan B, que buscaba beneficios arancelarios para las rosas, el brócoli y las alcachofas bajo el Sistema General de Preferencias (SGP).

El SGP es también un beneficios otorgada unilateralmente por los EE.UU. a países en vías de desarrollo para que pueden exportar sus productos sin impuestos.

El presidente de Fedexport, Felipe Rivadeneira, explica que esta petición se realizó ante la Oficina de Comercio de EE.UU. (USTR), institución que deberá recomendar al presidente Barack Obama para su aceptación.

La respuesta a este pedido vence hoy, pero el USTR emitió ayer un comunicado en su página web indicando que las tres peticiones de Ecuador han sido “diferidas” sin ningún nuevo plazo para su respuesta. Adicionalmente, la entidad indicó en un comunicado de prensa que la permanencia del Ecuador dentro del SGP también está siendo revisada debido a la actitud que ha tenido el país frente a fallos arbitrales internacionales.

Rivadeneira dijo con preocupación que la pérdida de la Atpdea no solo representa un pago adicional de USD 23 millones en aranceles para entrar en EE.UU., sino también la pérdida y el desvío de comercio.

Es decir, que las empresas que exportaban a la Unión Americana detendrán sus proyecciones de crecimiento en ese mercado, por un lado, y por el otro serán reemplazados por proveedores de Colombia y Perú, países que tienen firmado un Tratado de Libre Comercio con EE.UU. Régimen minimiza impacto El Gobierno, de su lado, sostiene que ya el país estaba preparado para la pérdida de la Atpdea y que el impacto no será importante.

Fuente: El Comercio.

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