Al menos 3.238 civiles murieron y 10.370 resultaron heridos en acciones relacionadas con la violencia armada en Irak durante 2012, según datos divulgados este jueves por Naciones Unidas

Esto supone “un cambio preocupante en cuanto a la tendencia decreciente de los últimos años”, de acuerdo con la Misión de Asistencia de la organización en Irak (UNAMI).

“El regreso a las altas cifras de víctimas significa que aún queda mucho por hacer para proteger a los civiles”, dijo el enviado especial de la ONU para Irak, Martin Kobler.

A pesar de algunos avances, los Derechos Humanos en el país están bajo amenaza debido a la creciente violencia, con numerosos atentados, especialmente contra la comunidad chií y las fuerzas del orden. Un solo ataque registrado este martes se cobró la vida de al menos 16 personas, mientras que otras 36 resultaron heridas.

“Hemos instado a los líderes iraquíes a participar en el diálogo y en el desarrollo de políticas que aborden las causas fundamentales del problema. Demasiadas vidas inocentes se han perdido”, agregó Kobler.

Por su parte, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, declaró que “las mujeres, las minorías, los discapacitados y otros grupos vulnerables en Irak siguen siendo víctimas de la discriminación, las barreras económicas y sociales y los ataques dirigidos”.

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